AIESEC Argentina
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No me puedo ir de viaje, no tengo tiempo, no tengo dinero. Hay que admitirlo, a la hora de decidir si viajar o no, muchas inseguridades aparecen en nuestra mente. No queremos pedirte que no las tengas. Tener miedo no es malo, al contrario, muchas veces es bueno, y esto te beneficiará o te perjudicará dependiendo de cómo reacciones frente a él cada vez que lo sientas. 

Hagamos un recorrido sobre las principales inseguiridades que aparecen a la hora de pensar en un intercambio con AIESEC.

 Son todos jóvenes de mi misma edad

“Fui a la reunión informativa y dos chicos de mi misma edad me dijeron que ellos serían los responsables de mi intercambio.  

¿Cómo confiar en una persona que es igual o incluso más chica que yo?”

             Congreso Internacional de AIESEC en Holanda

  • El ser jóvenes no implica que no seamos responsables, de hecho todas las personas que hoy admiramos fueron jóvenes alguna vez. Nosotros somos parte de la generación que quiere demostrar todo el potencial que tenemos los jóvenes y lo lejos que podemos llegar cuando trabajamos juntos. Después de todo, ¿Qué mejor que un joven para entender a otro joven? 
  • Si las dudas persisten, acercate a ver cómo trabajamos. Recibí una charla informativa, pedí hablar con personas que ya hayan vivido la experiencia, inclusive podés pedir estar en alguna reunión del comité de AIESEC en tu ciudad. No pretendemos ser el secreto mejor guardado, acercate y conocenos más.

Mis papás nunca me dejarían

Ir de intercambio a otro país, vivir con otra familia, en un lugar que no conoces y lejos de la protección de tus papás. Entendemos que no es una tare fácil pero acá te damos algunos consejos antes de tener esa charla con ellos.

  1. Anticipate a sus dudas. Ellos van a querer saber qué es AIESEC; quiénes gestionan el viaje, cómo es el lugar al que irías, qué harías allá, con quién vivirías y todas esas dudas que sabés que a tus papás les van a surgir. Si alguna de estas preguntas también te generan dudas a vos, asesorate antes con los miembros de la organización para poder responder con información real cada uno de sus cuestionamientos.
  2. Demostrales tus razones para vivir esta experiencia. Ellos quieren lo mejor para vos y si desconfían seguramente es por el temor que les genera que te vayas lejos durante todo ese tiempo. Explicales cómo esta experiencia te agrega valor a vos. Además de todas las habilidades que se pueden desarrollar viajando, estos intercambios aportan otro valor: No te vas de paseo, te vas a trabajar en una Start Up, en una ONG o en una empresa. Hoy en día, en la mayoría de las entrevistas laborales hay dos preguntas que suelen repetirse: ¿Has hecho voluntariado alguna vez? ¿Has tenido alguna experiencia en el extranjero? ¡Defintivamente irse de intercambio agrega valor a tu CV!
  3. Para darles mayor seguridad, pedí una reunión para que tus padres puedan asesorarse con miembros de nuestro equipo.

No tengo dinero suficiente

“Soy estudiante, llego a fin de mes con lo justo. El sólo pensar en que tengo que pagarme el pasaje, el seguro médico y encima llevarme plata para vivir allá me haría endeudarme el resto de mi vida” Creeme que te entiendo, a muchos nos pasa pero te cuento un secreto, yo me fui con $10.000 a Perú y pude sobrevivir 4 meses. Siempre hay formas de viajar y, sobre todo, de ahorrar.

  • Es cuestión de fijarse una fecha y proponerse hacerlo. En Octubre decidí irme a Perú en Febrero. Tenía menos de 5 meses para ahorrar y menos de $500. Conseguí un trabajo part time pero no me alcanzaba; comencé a trabajar en ventas por comisiones pero tampoco me era suficiente; empecé a vender viandas de comida a diario y ahí pude juntar un poco más de dinero que me permitió poder irme. El tiempo no es excusa pero mientras antes te decidas mejor. Si no podés o no querés conseguir un trabajo fijo buscá todas las alternativas posibles y empezá ahorrar desde hoy. 
  • El costo de vida varía no solo en cada país sino también en cada ciudad. Elegí un destino que se ajuste a tu bolsillo y pedí recomendaciones de personas que hayan estado ahí para no gastar de más.

Ya estoy grande para esas cosas

“Estoy a punto de recibirme. Quizás si hubiese sabido de esta oportunidad antes la hubiese tomado pero ahora ya mi mente está en otras cosas”.  Dejame decirte tan solo una verdad:

Estás en tu mejor momento. Si llegaste hasta acá es porque algo dentro tuyo te está hablando y ese es el momento en que vos decidís si querés escucharlo o no. Los años del calendario se miden por la rotación de la tierra, tus años de vida se cuentan por las experiencias que vivas. Nunca es tarde mientras sea hoy.

Me da miedo viajar solo/a

El miedo nos atrapa otra vez. A no conocer a nadie, a no encajar, a no tener a alguien para hablar. Miedo a sentirme solo/a .

¿Y que tal si…? 

  • Si conocemos a muchas personas nuevas
  • Si encontramos un lugar en donde sentimos que siempre hubiésemos pertenecido
  • Si definitivamente encontramos a esa persona que se transforma en nuestra alma gemela

De los beneficios de viajar solo ya mucho hablamos: Hacés nuevos amigos, no dependés de nadie más que de vos mismo, te autoconocés, adquirís independencia, te sentís libre. No queremos ahondar en eso porque después de todo es tu decisión. Siempre está la oportunidad de viajar con amigos (¡Y es genial!) pero si nunca viajaste solo te recomiendo vivir esta experiencia al menos una vez en tu vida. Se que asusta al principio pero comenzá por cambiar esos “no” por “sí” y mirá todas las oportunidades que empiezan a abrirse.

¿Cómo voy a vivir con personas que no conozco?

No creo que sea la primera vez que escuches que en un viaje todo se vive con mayor intensidad. Es increíble el poder de las relaciones en el viaje. Puede ser que vivas con una familia o con jóvenes que decidieron abrir las puertas de su casa para vos. Ya de por sí el hecho de que decidan compartir su casa con alguien que no conocen habla del tipo de personas que pueden ser. En mi caso viví con dos estudiantes en Brasil y con una estudiante en Perú. A su vez alojé muchas veces en mi ciudad. Todas las experiencias fueron distintas, pero hay algo que se repitió en cada una de ellas: Gané una familia en tan solo un par de semanas, y esa conexión, esa complicidad que te da la convivencia es algo que te queda guardado para siempre. 

Mi familia brasileña, colombiana y argentina

No me quiero perder de….

Tengo un trabajo y no quiero dejarlo; estoy pagando un alquiler; tengo el cumpleaños de mi mejor amiga; todos los veranos voy de vacaciones a la playa y un sinfín de cosas que sentís que te vas a perder si te vas.

  1. Podés elegir el tiempo que te vas. Dependiendo el programa que prefieras podés elegir irte seis semanas, tres meses, seis meses o un año. Si elegís la opción más corta el alquiler no sería un problema.
  2. Siempre hay algo que perder para ganar. El concepto de perder está mal visto pero pensemos en un ejemplo muy simple: A la hora en que elegís ir al cine con tus amigos, estás eligiendo eso frente a otra cosa que podrías estar haciendo. En este caso te proponemos que elijas para ganar. Tu familia y tus amigos seguirán estando pero la persona que haya cambiado vas a ser vos. Inclusive aprenderás a apreciar mucho más todo lo que siempre te ha rodeado porque ahora lo mirarás con otros ojos. Si lo que te preocupa es el trabajo, ¿Qué te hace pensar que si lo pudiste conseguir una vez no seas capaz de conseguirlo devuelta o inclusive obtener algo mejor ahora que volvés con más habilidades?
  3. La sociedad en la que estamos nos enseña que el camino es ir al jardín, ir al colegio, elegir una carrera, recibirse, encontrar un buen trabajo, formar una familia y comprar una casa. No está mal pero queremos que seas vos mismo quién elija las experiencias que querés vivir en el orden en el que lo sientas. Después de todo, con cada paso que damos y con cada decisión que tomamos estamos creando nuestra vida.

El mundo está lleno de oportunidades, sólo es cuestión de animarse. 

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