No es lo mismo viajar por pocas semanas como voluntario a mudarte por medio año para trabajar en otro país. Es sabido que en ambas situaciones debés reservar tu pasaje de avión con anticipación, hacer las valijas, y emprender un viaje. Pero lo que lleves dentro tuyo, la motivación y la razón de tu viaje pueden hacerlas muy distintas, aunque se vean unidas por el propósito de enseñar.

Pasear

Estuve hablando con varias personas que realizaron su intercambio con ese fin. Voluntarios que fueron a aportar con su proyecto a la educación de calidad, y profesores de distintas disciplinas que deciden ampliar su currículum agregando experiencia internacional.

Las ganas de transmitir, de enseñar, de dejar una huella en alguien más es algo que tienen en común. Pero no es solo eso. Si pensamos que se están yendo a una ciudad distinta a la propia, cualquiera sea la duración, ambos van a tener que desafiarse y adaptarse a otra cultura.

 

¿Cómo es enseñar siendo voluntario?

Quizás el que vaya como voluntario deseará nutrirse y hacer una rápida inmersión a todo lo que el otro país tenga para brindarle. Conocer desde un principio la cultura, los paisajes, las personas, los pequeños detalles que al mismo tiempo resultan ser los más significativos del lugar.

Sentirás como si el reloj de arena se diera vuelta y empezara a correr el tiempo, a una velocidad que por más previsible que era, termina siendo insuficiente para todo lo que tenías propuesto hacer.

Pasa el tiempo

No querrás desperdiciar un solo momento, mirarás como esas seis semanas se convirtieron en apenas un minuto en tu mente. Tendrás que aprovechar cada instante, hasta ni querrás dormir en algunas ocasiones, pensando que al cerrar los ojos te estarás perdiendo de alguna oportunidad, algo nuevo por descubrir.

Claro que tendrás un papel que desempeñar, no olvidemos que estás ahí con la satisfacción de enseñar a los demás. Tu primer día de proyecto, chicos que están ansiosos por escucharte hablar, por conocerte, con sus ojos y oídos bien abiertos, llenos de asombro por todo lo que tenés para decirles. Sos un verdadero protagonista. El rol principal que te fue cedido, aunque sea por pocas semanas, para que sepas valorarlo.

Maestra con niños

No te olvides de seleccionar muy bien las temáticas de las clases. Tal vez no llegues a explicarles a tus alumnos todo lo que tenías pensado, ni a aprender de ellos todo lo que te habías propuesto, o tal vez sí. Pero de lo que si estoy segura es que te llevarás de regreso contigo un pedacito de cada uno. Habrá experiencias inolvidables grabadas en tu mente y corazón.

 

¿Y si me queda corto el tiempo?

A diferencia del anterior, el programa de Talento Global te da la oportunidad de enseñar en otro país por una larga duración. La mayoría de las veces por seis meses, aunque hay casos en los que la experiencia puede ser de un año e incluso superarlo.

Paso uno: definir el mejor lugar para vivir. No tengas miedo, contarás con ayuda para hacerlo. Pero al irte por tanto tiempo a un lugar, por el momento, ajeno para vos, el alquiler será una de las primeras cosas que querrás arreglar con anticipación, para tener algo que puedas llamar casa.

Mujer relajada en su casa

La adaptación puede que te parezca más gradual, dependerá de tus prioridades. No tenés porque sentir ansiedad por hacer absolutamente todo apenas llegues. Estás tranquilo, porque sabés que tenés tiempo, y en tu cabeza no hay lugar para la duda de si vas a llegar o no a conocer a fondo cada aspecto que te propongas.

Pensarás a largo plazo, fijándote metas y organizando un calendario adecuado para cumplirlas. Irás paso a paso, para llegar lejos. Ya habrá tiempo para recorrer y sacarte fotos por los sitios más turísticos.

Créeme que tendrás muchas fotos, algunas veces repetidas con el símbolo más representativo de la ciudad, hasta te será casual que así sea, porque en más de una oportunidad pasearás por los mismos lugares, mirarás a la misma gente y, porque no, también generarás un vínculo con ellos

Amigos, irán llegando con el tiempo, más de uno desde los primeros minutos que pisaste suelo extranjero. Otros aparecerán al pasar los días, semanas, hasta meses. Nunca sabés con lo que te podés encontrar. Terminarás sintiéndote un nativo más entre la multitud. Llegará el día que inflarás el pecho, tomarás aire y al exhalar te dirás “Este es mi nuevo hogar”.

¿Enseñar? Claro que sí. Vas a enseñar y aprender muchísimo. Ver el progreso de tus alumnos al pasar los meses, como empiezan con un conocimiento y finalizan habiendo adquirido tantos otros. Los conocerás a cada uno de ellos, que les gusta, que les desagrada, van a proponerte a vos mejorar y, déjame decirte, vas a terminar cediendo. Vas a verte obligado a desafiarte, y lo mejor de todo, tener tiempo para hacerlo.

Enseñar en aula

 

¿Todavía no estás seguro?

Dejame darte un último consejo, quizás te sea de ayuda:

Si te gustaría que tu viaje esté relacionado con una causa social y sea de seis semanas, Voluntario Global es tu opción ideal. Pero si en lugar de eso querés internacionalizar tu CV y estás dispuesto a vivir seis meses o más en el exterior ¿Qué esperás para asesorarte sobre Talento Global?