AIESEC Argentina
Inscribite acá

La iniciativa de la juventud vale lo que la experiencia de los más viejos.

– Josephine Knorr

¿Qué niño no ha deseado alguna vez ser como uno de esos superhéroes a los que tanto admira? Muchos piensan que sus vidas serían mucho más divertidas si tuvieran la habilidad de volar como Superman, trepar paredes como el hombre araña o poseer la fuerza de la mujer maravilla. Pero ¿Y si te dijera que todos tenemos el superpoder de cambiar una vida? ¿Me creerías?


Él es Gino Tubaro, un joven inventor argentino que con tan solo 16 años logró cambiar la vida de un chico de 11, y desde ese momento no paró de traer sonrisas a todo aquel que lo necesitara.

¿Cómo? Con una idea.

Desde que tiene memoria, Gino cuenta que su pasión era dejar volar su imaginación y usar su creatividad para hacer inventos, al punto que a sus 12 años ya había recibido premios por sus útiles e innovadoras creaciones. Pero la revolución llegó cuando, trabajando para desarrollar una impresora 3D que funcionara por medio de USB, recibió en su página de Facebook un mensaje de la madre de Felipe, un niño de 11 años que había nacido con una malformación en una de sus manos.

“Qué lindo sería que pudieran imprimirle una mano a Feli”

Esa había sido la chispa que desató en Gino el deseo de utilizar su tecnología para ayudar a Felipe y a cientos de personas alrededor de Argentina y el mundo.

Prótesis al alcance de la mano

Según healthychildren.org, “entre el 1% y el 2% de los bebés que nacen con defectos congénitos, un 10% nace con malformaciones de la mano”. A la vez, si consideramos que las prótesis que se comercializan en el mercado no se consiguen por menos de seis mil dólares (pudiendo extenderse hasta la demencial suma de cuarenta mil dólares) no es necesario ser un genio como Gino para entender que al acceder a una prótesis como esa, las familias terminan endeudándose por el resto de sus vidas.

Con sus conocimientos en informática y la idea fija de ayudar a las personas, Gino logra imprimir en unas cuantas horas prótesis de manos hechas en un material ecológico, que no daña al medio ambiente ni a las personas, por un costo de no más de veinte dólares cada una. Sí, leíste bien: Una prótesis que antes salía como mínimo seis mil dólares y tardaba aproximadamente tres meses en producirse, tiene ahora su versión mucho más rápida, benevolente y accesible para todos.

La importancia de brindar una mano a quien más lo necesita

Sin embargo, el proyecto de Gino nunca había estado destinado a ser lucrativo. Para él, la retribución no está en la plata que podría llegar a ganar si vendiese su creación, sino en la sonrisa de todos esas personas que jamás hubiesen soñado con obtener una prótesis que les facilitara la vida. Es por eso que, desde que tiene 16 años e inició el proyecto #Manoxmano, ha viajado por diferentes partes del país y del mundo, entregando prótesis de forma totalmente gratuita a aquellos que las solicitaban a través de Limbs, su plataforma digital en Facebook. Allí, con tan solo cargar la mano del niño o adulto sobre una hoja cuadriculada, se toman las medidas necesarias para realizar la prótesis ¡Y hasta los niños pueden elegir si quieren que sea impresa con los colores característicos de sus equipos de fútbol o superhéroe favorito!

Nunca bajar los brazos

Incluso luego de haber sido menospreciado por su edad, amenazado por la competencia y criticado por todos aquellos que creían que estaba cometiendo un error al no comercializar su producto, sus ansias por generar un impacto social en el mundo y las sonrisas de los chicos son el único combustible que Gino necesita siempre para seguir haciendo lo que ama, que combina su pasión personal por la tecnología con una causa tan noble como el joven que la lleva a cabo: transformar niños con discapacidades, en niños que se sientan capaces de todo.

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com