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Venciendo barreras para ser voluntaria

Hace 2 semanas me contaron la historia de una chica que venció sus miedos. Me contaron la historia de una líder mujer voluntaria que venció toda clase de barreras para cumplir sus sueños. Esta es la historia de Melina, una jóven de 20 años que está haciendo su voluntariado en Salvador de Bahía.

“Con una mezcla de sensaciones hermosas, entre nervios y felicidad, comenzó el viaje. Era la primera vez que pisaba un aeropuerto y que me subía a un avión. El vuelo iba primero a Sao Paulo hacíamos escala de 12 horas ahi y luego ibamos a Salvador. Por cuestiones que desconozco, se desvió el avión y aterrizamos en Río de Janeiro. Llegamos de madrugada a Sao Paulo y como teníamos que esperar muchas horas, decidimos dormir en las sillas del aeropuerto con Juana mi compañera y amiga de viaje.

Meli me demostró que los voluntarios tienen fuerza, convicción y valentía.

Después de un cambio de terminal y corridas para llegar a nuestro próximo vuelo me di cuenta buscando entre mis cosas que mi dinero faltaba. Empecé a desesperarme cada vez mas, revise todo y no aparecía, se me vino el mundo abajo, salí corriendo por todo el aeropuerto buscandolo, llorando, desesperada. Fui a los baños, al lugar de los objetos perdidos, a la policia, y en ningun lugar me dieron respuestas ni me dejaron revisar las cámaras de seguridad, la policía se desligó completamente de la situación.

Ante esa situación desesperante su respuesta fue “el dinero no tiene dueño, si te robaron no podemos recuperarlo ya lo perdiste”. Con una desilucion total, me quede esperando el proximo vuelo, no tenía ganas de nada, me sentia demasiado mal, se me vinieron mil cosas a la cabeza, ¿Porque me estaba pasando esto a mi? que era todo el dinero que ahorre durante todo un año de trabajo.

Es imposible explicar con palabras lo que sentía, estaba en un pais donde no conocía nada y sin un centavo. Me quería volver y dejar todo. Embarcamos el vuelo a Salvador, yo solo lloraba, super angustiada y desganada. Cuando estábamos aterrizando senti una sensacion hermosa e intente calmarme un poco. Ahí nos estaban esperando quienes serían nuestra familia las próximas semanas, super felices. Desde el momento en que llegue empece a ver mi situacion de otra manera, no lograba nada estando triste, ya estaba aca, tenia que disfrutar y vivir esta experiencia.

Juana y Meli vendiendo alfajores

Pasaron unos días y se nos ocurrió hacer alfajores con Juana, mi amiga voluntaria, para vender. Era genial para compartir algo de nuestra cultura y sobre todo ganar algo de dinero, tuvieron muchisimo exito y vendimos todos, por suerte, asique super felices.”

Meli me dijo que nada hubiese sido posible sin el apoyo de Juana, de su familia brasilera y de su familia argentina. Ella llegó a Brasil hace 3 semanas y me contó que estan terminando un mural en su ONG con las manos de los niños.

Meli me demostró que no existen las excusas cuando estás seguro de lo que querés hacer. Que en cualquier tropezón nos podemos levantar. Meli me demostró que siendo voluntaria tienen fuerza, convicción y valentía. Ella me demostró que se convirtió en uno de los 1000 líderes que el mundo desea ver.

¿Cuál va a ser la historia que vos querés contar?

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